Joven platense se quedó sin cobertura y necesita un medicamento para la enfermedad que padece

Policiales 19 de mayo de 2021 Por La Movida Platense
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La obra social de la UOM interrumpió el suministro de un medicamento a una afiliada que sufre fibrosis quística, Camila Falcón.

La joven padece fibrosis quística , una enfermedad genética y degenerativa que afecta a órganos como el páncreas o los pulmones.

Con el paso de los años esa dolencia conduce indefectiblemente a la pérdida de la función pulmonar .

Afortunadamente en noviembre de 2019 la FDA de los Estados Unidos aprobó el medicamento Trikafta, que revolucionó el tratamiento de esta enfermedad para una gran cantidad de pacientes.

“El año pasado , ante la negativa de la Obra Social O.S.U.O.M.R.A. para proveerlo, con el patrocinio legal del Dr. Martín Garate presentamos un recurso de amparo ante el Juzgado Federal de la ciudad de Necochea a cargo del Dr. Bernardo Bibel”, relató el padre de Camila, la joven que necesita la provisión del fármaco .

Luego explicó: “La cautelar fue emitida a nuestra favor de manera inmediata en el mes de agosto. Recién en el mes de noviembre realizaron en cuenta judicial el depósito para la compra de tres cajas de Trikafta. En enero de este año, no sin mediar intervención judicial que requirió pedir levantamiento de feria judicial para intimar, hicieron el depósito para la segunda compra”.

 

“Nos obligan a cortar el tratamiento” 


Daniel contó que la obra social de su hija (OSUOMRA) “no depositó en tiempo y forma el importe para la tercera compra” del remedio.

Y alertó sobre el grave riesgo que conlleva la medida que dispusieron desde la obra social de la poderosa UOM: “Teniendo en cuenta que el proceso de depósito judicial, la transferencia a la cuenta de la Importadora Fipan y el trámite de importación demoran alrededor de 45 días, y que Camila hoy dispone medicación para solamente 14 días, es fácil concluir que nos obligan a cortar el tratamiento, con los graves efectos adversos que ello provoca”.

Por su parte, Camila expresó a este portal: “El comienzo del tratamiento con Trikafta revolucionó mi calidad de vida y pude retomar la esperanza de terminar mis estudios universitarios”.

“Los resultados de este medicamento fueron asombrosos desde el primer día. Yo estaba ordenada por mi médico tratante, del Hospital Rossi de La Plata, para realizar estudio evaluatorios pre-transplante bipulmonar en la Fundación Favaloro, pero  la falta de Trikafta va a provocar que ello sea solo un recuerdo”, agregó.

Además, pidió “que cada una de las partes cumplan el rol que les corresponde: que la obra social responda a su obligación, y que la justicia actúe con la celeridad que debe hacerlo en estos casos, donde está en juego mi salud y mi vida”.

“Mi tratamiento no se puede cortar, el avance que logré en meses voy a perderlo en unas pocas horas”, concluyó Camila, que como pueden comprobar en la nota que publicó este medio, no es la primera vez que tiene que enfrentar la insensibilidad de directivos que tienen el rol de velar por la salud y el bienestar de sus afiliados.

Quiere vivir dignamente y terminar la Facultad: una alumna de la UNLP necesita que la escuchen en su obra social. 

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