Una experta de la UNLP explicó cómo funcionan las vacunas y terminó con los mitos y las fake news

Actualidad 14 de abril de 2021 Por La Movida Platense
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Son días difíciles a nivel nacional por la escalada súbita de casos de coronavirus. Durante el último fin de semana el panorama terminó de complicarse: a la situación epidemiológica se le sumaron los cuestionamientos a una de las vacunas más utilizadas en el país y el “combo” se completó con el fallecimiento de Mauro Viale, que encendió toda una serie de preguntas en torno a la aplicación de las dosis.

En medio de ese escenario, Daniela Hozbor, integrante de la comisión de seguridad de las vacunas en la provincia de Buenos Aires, docente de la UNLP y experta en vacunología, despejó el panorama entre tanta fake news.

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Para comenzar, contextualizó el avance de la campaña de vacunación y volvió a destacar el hecho de contar con distintas fórmulas a tan solo un año del inicio de la pandemia, todo un hito para el sector. “El promedio mundial es que el 5,5% de población recibió al menos una dosis. Argentina está por encima de ese valor, en 9%, en parte responde a la estrategia que se ha tomado en cuanto a la epidemiología. Con las dos dosis ese número promedio es de 2,2%, en el caso de Argentina es de 1,6%. Es más bajo, pero respondería a la estrategia de tener más población con al menos una dosis. Lo que es campaña de inmunización avanzó un montón”, remarcó la doctora en Ciencias Bioquímicas.

Después de un comienzo más lento en la aplicación de las dosis, marcado por el inicio de una forma de asentar no solo información sobre la vacunación, sino también sobre el manejo de cada fórmula y ver las posibles reacciones adversas en cada persona que concurría, se pudo encarrilar a un buen ritmo. Luego del récord del viernes pasado de más de 92.000 vacunas inyectadas en territorio bonaerense, Hozbor señaló que ahora se cuenta con bases de datos nominalizadas y con gran cantidad de documentos asentados sobre la enfermedad. “Podemos hacer cruces de esas bases, que va a dar mucha información. Son millones de datos -dijo- y los tenés para avanzar en las visualizaciones de lo que va pasando en nuestro país”.

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Además de los informes que ya se divulgaron, también se están haciendo estudios en la propia población argentina sobre la respuesta inmunológica de las diversas vacunas. En el país se están aplicando las SinoPharm, Sputnik V y AstraZeneca, de las cuales se evalúa la cantidad de anticuerpos que producen luego de recibirlas.

En el caso de la Sputnik V, la evaluación de la “respuesta humoral frente a la vacunación” realizada por el Ministerio de Salud bonaerense junto al Ministero de Ciencia de la Nación, el Instituto Leloir, el Conicet, el INBIRS y la UNLP tuvo resultados muy optimistas. Se determinó que 21 días después de la primera dosis un 96% de las personas menores de 60 años mostró presencia de anticuerpos específicos, mientras que en mayores de 60 fue del 89%. Luego de la segunda dosis hubo una respuesta del 100%. “Se está haciendo lo mismo con la vacuna de SinoPharm y la de AstraZeneca”, afirmó la docente de la Facultad de Ciencias Exactas.

Otro de los puntos que generó idas y vueltas, incertidumbre y consultas en las últimas horas fue la eficacia de la vacuna SinoPharm. “Después de una dosis el sistema inmunológico responde, no es que es agua. ¿Da lo mismo una dosis que ninguna? No, no da lo mismo. Después, en qué momento se empieza a tener algo inmunidad. ¿Es instantáneo? No, no es instantáneo”, recalcó.

Según Hozbor, la respuesta inmunológica implica todo un mecanismo en nuestro organismo: “Si miramos cuándo van a apareciendo por ejemplo los anticuerpos, eso tiene es una cinética, una aparición en el tiempo. Se hace evidente a los 14 días después de la primera dosis de vacuna. La respuesta inmunológica aparece con una dosis. Cuando tenés dos dosis eso se robustece y, además, lo que se busca con las vacunas es que se tenga una respuesta de memoria y con esta segunda dosis lo que se hace es prolongarla. Entonces una dosis hace, con dos dosis es mejor”.

Más allá de haber completado todo el proceso de vacunación, la experta aclaró que cualquier persona puede enfermarse. Una vez más, repitió que las vacunas reducen la posibilidad de contraer la enfermedad de forma servera y la muerte. “El tema es si la vacuna evita que el virus entre. Eso es otra cosa, es infección, eso todavía no hay datos robustos, hay algunos datos que demuestran que algunas de estas vacunas estarían haciendo algo con respecto a eso, que el virus no entre, pero todavía no está sólido. Esto quiere decir que la persona inmunizada que no sea enferma puede de todas maneras infectarse”, dijo.

Ese fue el caso de Alberto Fernández. El Presidente recibió las dos dosis y contrajo COVID-19. “Él tuvo un dolor de cabeza, una línea, lo hisoparon y fue positivo. Pero él no desarrolló la enfermedad, que es lo que se busca fundamentalmente con la vacuna, evitar que tengas dolencias, que vayas a las unidades de atención médica, que te mueras, nada más y nada menos. Lo logró eso, aunque el virus entró. De todas maneras se aisló, porque él tiene el virus, puede ser una persona que contagia a los demás. Si es sintomático ese contagio es mayor, pero si sos asintomático generás igual aerosoles, que es la vía de contagios. Cuando hablás, cuando cantás fuerte, cuando pronunciás determinadas palabras, hasta con muchas letras ‘p’, generás aerosoles y la medida preventiva hay que seguirla usando, sobre todo para evitar contagiar a los demás”, expresó.

El caso del fallecimiento del periodista Mauro Viale fue otro de los que impactó con fuerza a nivel nacional. Al relator le habían aplicado la primera dosis de una de las vacunas y dos días después terminó internado por coronavirus. El domingo murió por un infarto. Con la información brindada hasta el momento, la profesional esbozó una hipótesis sobre lo que pudo haber ocurrido: “Es muy probable, según lo que se sabe, que cuando fue a vacunarse no tenía ningún síntoma. Dijo a colegas que no le dolía nada después de vacunarse. Al otro día empezó con un decaimiento. Al principio pensaron que era la vacuna y después fue más fuerte y se hisopó. Tuvo el positivo el sábado, registró una mejora, había salido de terapia intensiva, tuvo un infarto y murió. Es muy posible que haya ido sin síntomas a vacunarse. ¿Si la vacuna hizo que muriera? No hay ningún dato que diga que eso pueda ocurrir”.

Hozbor sostuvo que en el mundo ya se aplicaron alrededor de 700 millones de dosis, una población que podría haber mostrado algo que indique que ese proceder debería hacerse de una u otra manera. “No lo hay. Lo claro es que si vos tenés síntomas, si estás cursando COVID, no te vayas a vacunar. Por varias razones: 1) por lo que implica el ir con la sintomatología a un lugar y poder infectar a otros; 2) lo individual, que es lo que te haría a vos, depende de cómo estas cursando la enfermedad, porque se puede recibir en un momento que no es el indicado; la infección sería una dosis de vacuna, pero hay que tener un espaciamiento entre una dosis y la otra, si no estarías sobrecargando tu sistema para una respuesta y una dosis muy fuerte, que no podría ser benéfico. Si estas preocupado por perder el turno, no, porque hoy si se te dio, vas con el turno vencido y te vacunan, que es lo que se quiere”, precisó.

En cuanto a esta decisión de diferir las dosis, dijo que se trata de una disposición para todas las vacunas que se otorgan en el país. Pueden pasar tres meses entre la primera y la segunda aplicación y eso responde a diversas cuestiones. Una es la preocupante situación epidemiológica y la otra es la escasez del recurso a nivel mundial. “Si tuviéramos vacunas -afirmó- para todos no se hubiese hecho esto, pero ahora no. Y evidencia científica en algunas vacunas, y experiencia en otros países que la aplicaron esa estrategia. Había evidencia científica para la vacuna de AstraZeneca, que incluso hubiera observado que tres meses de espaciamiento entre primera y segunda daba mayor eficacia que 28 días; después para la de Sputnik extraoficialmente hay datos de hasta 12 meses. El Reino Unido lo empleó y Canadá también”.

En el caso del Reino Unido hubo resultados muy buenos: cuando adoptaron la medida estaban con 60.000 casos y casi 2.000 fallecimientos diarios y lograron reducirlo a aproximadamente 3.000 contagios y 100 muertes diarias. “Hoy no hay nada que diga que haya que mover para otro lado. Por ahora la estrategia estaría bien tomada. Igual se mira todo el tiempo, se está analizando, se está trabajando. Si hay algo que se ve, se va a cambiar si es negativo. Si es positivo se extenderá”, insistió.

El riesgo de trombosis con la vacuna de AstraZeneca fue otro de los aspectos que Hozbor abordó y ayudó a aclarar. Dijo que en la aplicación de esa dosis se observó en un determinado porcentaje la formación de estos coágulos, lo que llevó a la decisión de suspender drásticamente su uso. “En un principio no veían una asociatividad, pero médicos de Inglaterra investigaron más, vieron la asociatividad, pero es muy baja la prevalencia de eso, de uno a cuatro casos por cada millón. El beneficio de la vacunación es mucho más alto que el riesgo, además de que para el riesgo hay tratamientos. Es muy baja prevalencia de esa asociatividad de formación de trombos por vacunación”, agregó.

La población a la que se estudia mundialmente para avanzar con la vacunación es la de niños y adolescentes. Pfizer y BioNTech ya pidieron que su fórmula sea autorizada en Estados Unidos para personas de entre 12 y 15 años. Más allá de que los casos severos o letales están entre los grupos de edades más añosas, aunque con la abrupta suba de contagios aumentó la internación de pacientes menores de 50 años. “Los niños no es que no se infectan, sí se infectan y algunos tienen algunos síndromes post infección que son complicados, como el Kawasaki. Se está mirando esta posibilidad de vacunación, no solo Pfizer, sino también otras compañías para poder anticiparnos, porque nos viene ganando un poco el coronavirus”, continuó.

Hozbor consideró que si se sigue a buen ritmo se podrá terminar en las próximas semanas con la vacunación de las personas mayores de 70 años inscriptas. Para eso dijo que es fundamental que el flujo de recepción de dosis se mantenga como en la última semana. “Venimos bien, pero necesitamos más dosis para completar y llegar al invierno con la población objeto inmunizada y seguir con los otros grupos. Seguir con este flujo, los contratos están, hay que ver que se cumplan y lleguen. Pero hay que seguir cuidándonos mucho mucho”, cerró. 

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